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Impactante​ chica 12 años aparecio violada y estrangulada






El padrastro de la chica  de 12 años que apareció violada y estrangulada en la provincia de San Luis fue imputado y detenido esta tarde en la casa donde vivía la familia de la víctima.  Según informó la prensa local, tras un allanamiento realizado en la vivienda por orden de la jueza Virginia Palacios, quien tiene a cargo la causa, el hombre quedó detenido

Lucas Gómez fue capturado tras un allanamiento en la casa del barrio Lucas Rodríguez de la ciudad de San Luis, donde vivía con su esposa y la menor.

El cuerpo de Florencia Abril Di Marco, quien había desaparecido el miércoles por la mañana, fue hallado por un grupo de vecinos alrededor de las 18 de ayer en el terraplén de un puente por el que la ruta 41 atraviesa el arroyo Saladillo.

Por la mañana del miércoles su padrastro la dejó en la escuela a la que asiste, en donde se confirmó que nunca ingresó. Cuando su padrastro fue a retirarla se dio con la noticia de que no estaba allí. 
Luego de buscarla por diferentes lugares, a las 14, se dirigió a una comisaría en donde radicó la denuncia que derivó a una intensa búsqueda.

Mientras se realizaba la búsqueda apareció la mochila de la niña en un descampado de barrio El Lince, luego del hallazgo las autoridades prosiguieron a realizar un rastrillaje con 250 efectivos.
Finalmente, ayer a las 19 aproximadamente, tres personas que se encontraban en la zona de Saladillo, a 50 kilómetros de la capital, que estaban recolectando "yuyos" para el mate se encontraron con el cuerpo de una menor e inmediatamente alertaron a la Policía. 

La víctima presentaba una contusión en el rostro recibida después de muerta y se estima que fue arrojada al vacío desde el puente, por unos dos metros, por lo que se puede concluir que el lugar del hallazgo no es el mismo que el que se cometió el crimen.

Torres sostuvo que en los primeros exámenes en Ji las zonas íntimas del cuerpo se pudo concluir que hubo sangrado y también se encontraron rastros de semen.

Hay un testimonio de un vigilador privado que dice haber visto el día miércoles a las 12.30 de la noche a Florencia junto una persona mayor de edad.


Florencia estaba al cuidado de su padrastro junto a sus dos hermanos porque su madre se encontraba internada ya que el día martes había dado a luz.


Las pruebas para la detención del padrastro de Florencia


Durante dos días, Lucas Matías Gómez intentó poner la mejor cara de inocente cada vez que un periodista le preguntó qué le podía haber pasado a su hijastra, Florencia Abril Di Marco, que había desaparecido, supuestamente entre la mañana y el mediodía del miércoles. Algunos directamente le interrogaron si tenía la conciencia tranquila. Dijo que sí. Y cuando uno le comentó que gran parte de la opinión pública lo consideraba sospechoso, respondió: “La gente dice cualquier cosa”.


 Las pruebas contundentes que consiguieron la Policía y la jueza Penal 3, Virginia Palacios, terminaron arrancándole la máscara que los indicios habían empezado a mostrar. Todo indica que él violó y mató a la nena de 12 años. Ayer, a la una de la tarde, la magistrado lo notificó de que quedaba detenido, imputado por los reiterados abusos y por el homicidio de la chica, cuyo cadáver semidesnudo fue encontrado el jueves a la tarde, en las afueras de la localidad de Saladillo.


Ayer a la mañana, cuando le hizo la autopsia a Florencia, el médico forense Ricardo Torres obtuvo una evidencia tan terrible como reveladora: la última violación por vía anal y vaginal –la que desencadenó el asesinato, probablemente con el fin de ocultar el primer delito– no había sido la primera. El cuerpo de la víctima tenía signos de abusos antiguos.


Ese dato reafirmó la presunción de los investigadores de que estaban ante un caso de violencia intrafamiliar.
Cuando la jueza ordenó la detención, Gómez estaba en el departamento que alquilaba en la parte trasera de la casa 13, en la manzana T del barrio Lucas Rodríguez, en el sur de la ciudad de San Luis. Allí vivía desde hace nueve meses, con su esposa, Carina Valeria Di Marco, su hijastra Florencia, a la que él, en alguna entrevista periodística sobre la desaparición, llamó “mi hija”, y los dos hijos varones que tuvo con su pareja. 

Allí iba a vivir también Trinidad Guadalupe, la beba que Carina tuvo el martes, apenas unas horas antes de que la nena más grande fuera violada y asesinada. Cuando la nena fue atacada, su madre estaba internada en la maternidad
La vivienda de la familia originaria de San Martín, Mendoza, estaba vigilada por la Policía desde el día anterior. Y a la una y media de la tarde de ayer los oficiales de la división Homicidios empezaron a allanarla, supervisados por Palacios. Buscaban más pruebas sobre el crimen. Aunque no quiso revelar detalles, una fuente de la pesquisa confió que encontraron evidencia que no les deja lugar a dudas sobre dos cosas: el padrastro es el autor del crimen y la nena sufrió un tormento, desde antes de que la matara.
A las 3:35, cuando el sol de la siesta caía a pleno, los vecinos que se habían congregado en las dos bocacalles de la cuadra, porque la Policía no los dejaba acercarse más, le gritaron “asesino, asesino”, cuando la Policía lo sacó de la casa, con la cabeza tapada con un toallón blanco, y lo subió a una camioneta del grupo táctico COAR.
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