Los 4 problemas más comunes en la sublimación y soluciones

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Cualquier técnica de personalización plantea ciertas dificultades iniciales, que forman parte del proceso natural de aprendizaje. 
En el caso de la sublimación podemos destacar cuatro problemas comunes a los que el profesional de la personalización suele enfrentarse durante su proceso de formación. 

Cada uno de estos problemas puede evitarse adoptando ciertas medidas de corrección, que hemos intentado resumir a continuación. 

1  el Banding:

 Si al imprimir observas ciertas líneas en las que falta tinta, este es un problema de banding. 

Y generalmente, la causa es una obstrucción de los cabezales de impresión. 

Todas las tintas, tanto las de sublimación como de otro tipo, se secan por el paso del tiempo. 

Cuando esto sucede dentro de los cabezales, se interrumpe el flujo de tinta y esto se traduce en una bandas en la impresión en las que falta tinta.

Si imprimes con regularidad

 (al menos varias veces a la semana), la tinta no llegará a secarse dentro de los cabezales. Pero si tu flujo de trabajo no requiere esta frecuencia de impresión, podrías sufrir problemas de banding.

El modo más sencillo de evitar este problema es activar un pequeño flujo de tinta por los cabezales utilizando la función de limpieza de cabezales de la impresora, de modo regular. 

Aparte de la obstrucción de cabezales, el problema del banding también se presentará cuando se acabe alguna tinta.

 Por lo que antes de buscar otras causas, comprueba que tu impresora tiene suficiente tinta.


2.  El Problema de  la humedad 

La humedad en el proceso de sublimación puede llegar a producir efectos indeseables. Durante la sublimación, la plancha transfer generalmente funciona a 200ºC, y la humedad acumulada se transforma instantáneamente en vapor ocasionando un desplazamiento de la tinta.

 Los problemas de acumulación de humedad pueden verse traducidos en un cambio de color (los colores pierden precisión), un sangrado en el color de las imágenes y una irregularidad en tonos de color lisos.

En circunstancias normales, el papel de sublimación puede llegar a acumular un poco de humedad y generalmente esta humedad se esparce en el artículo personalizable durante el planchado.

 Sin embargo, algunos soportes rígidos y productos de cerámica, no permiten la disipación de la humedad. 

Por este motivo, es importante adoptar ciertas medidas preventivas para minimizar la presencia de humedad en estos procesos.

Recomendaciones para evitar este problema:

Proteger el papel de sublimación frente a la humedad. 
Para ello, debes guardarlo en un lugar seco.

Si crees que el papel ha acumulado humedad, colócalo en la plancha durante unos segundos sin cerrar la plancha. El calor de la plancha transfer evaporará la humedad.

En la sublimación de camisetas, se recomienda preplanchar la camiseta durante 6- 10 segundos para eliminar la humedad.

3.  Las tipicas Imágenes borrosas: 

En la sublimación, durante el planchado el papel impreso debe permanecer en contacto con la superficie sublimable sin moverse. Si el papel se mueve, se generarán imágenes borrosas.

Para  evitar este problema, es fundamental mantener la imagen impresa fija sobre el artículo sublimable

. Utiliza cinta térmica adhesiva para fijar el papel al producto. No utilices un trozo grande de cinta adhesiva sobre toda la superficie del papel porque podría afectar a la calidad de la imagen. 

Simplemente pega los bordes del papel al producto.

 Utiliza siempre la cantidad mínima necesaria de cinta adhesiva para poder retirar el papel fácilmente después de la sublimación. Al retirar el papel después de la sublimación, es importante que no deslices el papel sobre la superficie del producto porque podrías generar una imagen borrosa.

 Levanta el papel desde un extremo, de modo rápido y limpio.


4. Las  Marcas de planchado

 En las prendas de poliéster es un problema común que los bordes del papel de sublimación generen unas marcas permanentes al plancharlo. 

En algunos casos, estas marcas se suavizan al lavar la prenda pero en otros casos es un problema que no desaparece.

La solución está en experimentar con menos presión, menos tiempo o incluso menos temperatura durante el planchado para que este efecto se suavice.

 Experimenta con cada una de estas variables por separado y comprueba el resultado. Mantén un registro escrito de todos estos ajustes para identificar cuál es el mejor para un determinado tejido. También existe un truco que consiste en rasgar los bordes del papel para suavizarlos. 

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